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¿Qué es lo que hace un quiropráctico?

¿Qué es lo que hace un quiropráctico?

Especialista de la salud cuyo principal propósito es prevenir, controlar y curar las disfunciones neuro-músculo-esqueléticas que afectan las capacidades físicas de nuestro cuerpo causadas por las modificaciones biomecánicas de la columna vertebral, mejor conocidas como: subluxaciones vertebrales.

Muchas de las subluxaciones vertebrales generadas en nuestra biomecánica, tienen tres orígenes específicos; Físicas: Accidentes, golpes, cargar objetos pesados, malas posturas, etc., Químicas: Mala alimentación e hidratación, consumo de alcohol, tabaco y otros estupefacientes o el abuso de medicamentos, Psicológicos: Estrés, depresión, ansiedad, etc.

Dichas desalineaciones pueden darse a lo largo de la columna vertebral, ya sea en uno o varios segmentos vertebrales de la misma, pero muchas de ellas son compensaciones de la desalineación primaria conocida como subluxación verdadera.

Es importante señalar que esta puede ser única o presentarse en cada una de las cuatro regiones de la columna y los huesos pélvicos, lo cual puede desencadenar toda una serie de múltiples afecciones en el resto de nuestro cuerpo.

Por ello el Quiropráctico analiza por medio una historia clínica, localiza mediante la exploración física y exámenes de gabinete, y corrige con las técnicas manipulativas apropiadas los desajustes vertebrales que limiten el correcto flujo de información nerviosa.

Nuestro organismo es un sistema abierto que interactúa con su medio externo (medio ambiente y otros organismo como virus y bacterias), y con su propio medio interno (aparatos, órganos y tejidos) que para funcionar requiere del equilibrio entre ambas partes para su correcto desempeño.

La enfermedad es entonces el resultado del desajuste entre su medio externo, interno o ambos; el nivel de la afección estará dado por el grado de la alteración o el número de regiones comprometidas por ella y que son expresadas en signos y síntomas.

Un signo es la manifestación objetiva y clínicamente medible o cuantificable por el doctor en la exploración física del paciente (temperatura, niveles químicos, frecuencia cardiaca, etc); mientras que los síntoma son elementos subjetivos y no cuantitativos que solo son percibidos por el enfermo (cansancio, mareo, dolor, etc.)

A pesar de lo anteriormente descrito es un error pensar que la pérdida de la salud es la baja en las funciones físicas. Por otro lado la OMS define la salud como: «El estado de completo bienestar físico, mental, social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades»

En los países más desarrollo del orbe se tiene muy arraigada la cultura de la prevención de la salud, donde los chequeos médicos anuales suelen ser mínimo de dos veces al año; países como Canadá, Estados Unidos, España, Nueva Zelanda, Corea del Sur tienen en los servicios básicos de salud el cuidado Quiropráctico.

Un quiropráctico cuida tu espina dorsal, que es la estructura compuesta por las vértebras, discos intervertebrales, articulaciones, músculos, tendones y ligamentos. Sus principales funciones son las de dar sostén de las cargas físicas, movilidad de las extremidades y protección de la médula espinal.

Proteger el sistema nervioso central da la pauta para que la información que manda el cerebro al resto del cuerpo fluya de manera adecuada, pero si esta estructura es afectada por algún agente externo que lo lleve a su mala adaptación, se produce la subluxación.

Esto implica varios cambios en tu salud, como lo son la pérdida de la movilidad, inflamación articular, dolor de espalda, disminución en las funciones de órganos y sistemas. El no darle la debida atención a estos signos y síntomas pueden derivar en problemas crónico degenerativos en distintos niveles de tu cuerpo.

La manipulación vertebral específica o ajuste vertebral, provee los medios pertinentes para que el potencial innato de tu ser para autorepararse sean ejecutados sin la necesidad de medios físicos invasivos y químicos que generen dependencia, efectos secundarios o confor momentáneo.

La adaptabilidad es un mecanismo evolutivo que ha permitido que todos los seres vivos se hayan acoplado  a los distintos cambios que ha sufrido desde su origen nuestro planeta.

Por ejemplo en la especie humana, para poder andar en dos piernas de manera erguida, la columna vertebral sufrió una serie de adaptaciones que permitieron pasar de los monos antropoides de marcha cuadrúpeda a el primer homínido del que descendemos.

El gasto energético que realizaban nuestros antepasados cuadrúpedos en comparación con el homo habilis era mucho más eficiente dado en gran medida por la capacidad de desplazarse en dos piernas.

Quizás el rasgo más característico de la espina dorsal humana son sus 4 curvaturas: Lordosis Cervical – Lumbar, y Cifosis Dorsal – Sacro Coxigea. Estas permiten alinear nuestra zona dorsal con la pélvica para mantener un centro de gravedad estable.

Pero esto no quiere decir que todas las adaptaciones deriven en algo benéfico para mantener un correcto funcionamiento del individuo; sin embargo son las que permiten continuar con las actividades necesarias de un individuo.

Ejemplos claros de adaptaciones son los cambios en la columna, que generan un incremento, pérdida y en casos más severos, la inversión de las curvaturas fisiológicas normales que alteran la correcta biomecánica corporal.

La Hiperlordosis/Hipercifosis indican un aumento anormal en la angulación de las curvaturas de la columna; caso contrario en la Hipolordosis/Hipocifosis en la que estás curvaturas pierden grados de angulación llegando hasta la pérdida total de la misma derivando en una Rectificación.

Los casos más extremos son las inversiones de columna, ya que al cambiar de una lordosis a cifosis o viceversa, comprometen no solo a la biomecánica corporal, también funciones básicas como la respiración, frecuencia cardíaca y procesos digestivos.

Un accidente automovilístico suele desencadenar alteraciones biomecánicas en la columna sobre la zona cervical por el mecanismo de lesión llamado Síndrome del Latigazo; se produce por una acción de aceleración y desaceleración repentina, generando dolor de cuello y cabeza, vértigo, rigidez, adormecimiento de brazos y  alteración de la curvatura fisiológica.

El cuidado quiropráctico ayuda en una primera instancia, a detener el avance de dichas modificaciones, después comenzar a revertir la lesión, y llevarla a su correcta posición; edad, tiempo de evolución, mecanismo de lesión y actividades del paciente son variables que influyen en la corrección final.

También es importante tomar en cuenta enfermedades crónico degenerativas como la Diabetes, Cardiopatías, Esclerosis, Osteoartritis, entre otras que influyen directamente en los pronósticos del tratamiento quiropráctico.

Por ello es analizar cada caso de forma muy puntual durante la consulta donde se apertura el expediente clínico para así generar el pronóstico correspondiente o referir al especialista más adecuado para tu problema.

Una vez que el tratamiento haya iniciado, es importante complementarlo con hábitos saludables como un correcto programa nutricional, hidratación con agua y electrolitos esenciales, actividad física diaria y horarios fijos de descanso que ayuden a tu cuerpo a recobrar el cien por ciento de su capacidad.

En conclusión, el Quiropráctico profesional buscará mediante varias herramientas diagnósticas como lo son la exploración física, exámenes de laboratorio o gabinete, y las técnicas de ajuste vertebral más apropiadas, detectar la causa de tu afección para restablecer tu salud.

De la misma forma que la columna se adapta de una mala manera para permitir que tu cuerpo siga realizando sus funciones a costa de una baja en el rendimiento total; también tiene la capacidad de recuperar la normalidad y alcanzar el rendimiento óptimo.

No tomes a la ligera los desbalances vertebrales en la columna, es muy fácil detectarlos a tiempo ya que el cuerpo siempre manda señales cómo el cansancio, disminución de la fuerza, hormigueos, calambres, insomnio, irritabilidad, etc.

Esperar a que haya dolor para acudir a tu especialista es el error más común que cometen los pacientes, ya que es mucho más complejo y tardado solucionar un problema en un estadio intermedio o avanzado, que prevenir y atacar en su etapa más temprana.

Monitorear la espina dorsal desde la infancia ha mostrado ser el sistema más efectivo para mantener el correcto desarrollo y crecimiento del organismo, lo que resulta en una biomecánica apta para las funciones requeridas en la madurez, y disminuir las dolencias atribuidas a la vejez.

Agenda una consulta de valoración para que nuestros especialistas puedan darte un opinión facultada del panorama general en que se encuentra tu columna, y guiarte en el programa apropiado según sea el caso.

Todos requerimos de la atención Quiropráctica, ya sea monitorear el correcto desarrollo, mantener el equilibrio adecuado, o detener la evolución de disfunción es que se encuentren afectando a su sistema neuro-músculo- esquelético.

Algunos padecimientos que tratan los quiroprácticos

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